Canciones con las que se suicidaban nuestros padres

'Rata de dos patas' con bata de cola

2981
¿Te acuerdas que hemos repasado a los cantantes que fomentan el suicidio? ¿No crees que el gusto por la pena sea heredado? Pues te demostramos que sí: nuestros padres se deprimían con sus cantantes favoritos y también con sus canciones.

Dramones de bata de cola. Historias tristes y petulantes. Desamores continuos edulcorados con voces que intentan realizar arpegios imposibles. Modernidades duales con discusión incluida… Así eran las canciones con las que se suicidaban o entraban en depresión profunda nuestros padres. Desde la copla a las grandes baladas… ningún género se sustrae de estar en esta lista de la lágrima. ¿Quieres descubrirlas? Te dejamos un listado…

1. María de la O. Si la canta Marifé de Triana es para Óscar lacrimógeno. Una gitana que perdió el querer de un igual (y también la felicidad, por lo que se ve) por irse con un ‘payo’ con ‘jurdeles’. Pero es que, Marifé de Triana es la cantante ‘triste’ de la copla.. y si no.. ¿qué cuenta ‘Torre de Arena’?

2. Ojos verdes. Una historia de las de llorar, con una prostituta que se enamora de alguien con ojos verdes y después la traiciona… para coger un pañuelo. Ha sido versionada después con distitntas suertes. Desde Isabel Pantoja, hasta Pasión Vega pasando por Concha Buika. Sin olvidar a la gran Concha Piquer.

3. El emigrante. Juanito Valderrama hizo llorar con esta canción a cientos de miles de personas que emigraron a Alemania para buscar una vida mejor… y a sus familias…Ésta y la de Vino Español (sobre el pasodoble suspiros de España) fueron dos de las canciones emblemáticas de aquel exilio.

4. Libre. Bastante más moderna, pero igualmente dramática, Nino Bravo (otro pagafantas mítico) hizo de esta canción todo un himno a la libertad, pero un análisis de esta canción basada en hechos reales, que transcurrieron en la Alemania del Muro de Berlín. También tenemos a ‘Noelia’ o ‘Cartas Amarillas’ en esta lista del cantante valenciano.

5. Gwendolyne o La vida sigue igual. El cantante sex-symbol más internacional, Julio Iglesias, relató dos acciones bastante corrientes sublimadas a la categoría de la lágrima. En una, el desamor con la que nos convirtió en unos penas internacionales gracias a Eurovisión y en otra, el paso del tiempo… que ya a él de joven le preocupaba bastante.

6. El romance de la Reina Mercedes y Dónde vas Alfonso XII. Porque cuando no había prensa rosa, ya estaban ahí los romances populares y los copleros para contárnoslo. Ni la realeza se escapaba de cantar sus desamores o en este caso, sus pérdidas y, con ellas, ha llorado toda una generación.

7. Lucía y Aquellas Pequeñas Cosas. Porque entre poema y poema musicalizado de un gran autor, tenemos a Serrat melancólico. Si es que su voz invita a ello y por muy gran cantautor que sea, no puede sustraerse a la lagrimilla. “No hay nada más bello que lo que nunca he tenido, nada más amado, que lo que perdí…”. Vamos, para animar un entierro.

8. Un ramito de violetas. Además de contener un dramón, Cecilia no es que aportara mucha alegría la muchacha… y al final del todo, como en toda buena película de lágrima fácil es el marido quien le enviaba flores, porque claro en aquellos tiempos la censura evitaba todo rastro de infidelidad.

9. Amor de hombre. Bastante más modernos, pero con más delito. Hacen canciones tristes pero además, en grupo. Si repasamos las letras de Mocedades, o nos tiramos por el balcón o cogemos la caja de Prozac directamente. Porque ‘Eres tú’ o ‘Tómame o déjame’ también tienen delito…Atención a los efectos ochenteros del libro. Sin desperdicio.

10. ‘Vete’ o ‘Pega la vuelta’. Hubo una vez dos hermanos argentinos que revolucionaron el mundo del docu-drama-song. Se trata, efectivamente, de Pimpinela, a quienes los Mojinos Escozíos homenajearon con ‘Los discos de Pimpinela’. Sus letras son míticas para cantar a dúo en un karaoke, pero si las analizamos, nos darán ganitas de llorar por este matrimonio. ‘A esa’ tampoco tiene desperdicio.

11. Se nos rompió el amor de tanto usarlo. Parodiada por su trágico sentido hasta la saciedad, este tema de Rocío Jurado, y que nos convenció que de tanto amor también se mata el sentimiento. ¿Eso qué significa? ¿Que no hay futuro para las relaciones largas? ¿Que estamos condenamos a no tener amor después de haberlo paladeado? Es de las más trágicas.
https://www.youtube.com/watch?v=pvjLBAii_qE

12. Marinero de luces. Otra grande de la tragicomedia en el escenario. Isabel Pantoja volvió a cantar después de la muerte de Paquirri y se convirtió en la ‘viuda de España’ . Miles de personas lloraron con ella. Eso era cuando no se involucraba en asuntos de dudosa reputación y mientras su hijo era pequeño. (Lo que vino después fue más trágico que la propia canción)

13. María la Portuguesa. Esa gran canción, mitad pasodoble, mitad fado es una historia de esas que las vendes para hacer una telenovela y te la echan para atrás por trágica. Una chica que pierde su amor y luego se da a la mala vida. Carlos Cano, el de la ‘Verde, blanca y verde’ nos sorprendió a todos para que luego fuéramos al psicólogo.

14. La historia de un amor. Mención aparte merecen los boleros. Quien los inventó seguro que era un sádico. ‘Ya no estás más a mi lado’, ‘Dos gardenias para ti’, ‘Reloj no marques las horas’, vamos, que aún no sabemos si nuestros padres eran así de tristes o es que la música los empujaba.

15. ‘Volver’… ‘con la frente marchita, las nieves del tiempo blanquearon mi sien’. Para encerrarse en el dormitorio y no volver a salir. ¿Hay algo que nos dé más miedo que la vejez? ¡Sí, por supuesto! Carlos Gardel cantando boleros. Y es que los tangos también son música para pagafantas prehistóricos.

16. Dame veneno. Las rumbas y el flamenco en general, son un terreno abonado para la canción lacrimógena. El flamenco nace para aliviar la desazón de un pueblo. Y cuando crean la rumba, llega el momento de acercar las penas de la droga también al gran público. “Dame veneno que quiero morir, dame veneno”. Con veneno no sabemos, pero la canción es para suicidarse. La misma suerte corren ‘Carmen’ o ‘Mala Mujer’. José Manuel Soto, Los Chunguitos, Los Chichos, son grandes de este género.

17. El gato que está triste y azul. Sin duda, por méritos propios merece estar en esta nómina de canciones para llorar. Porque Roberto Carlos es triste, de campeonato. Aunque nunca sabremos cómo consiguió que el pobre gato se pusiera azul ¿Titanlux? ¿Le dio el secreto Lucía Bosé?

18. Algo de mí. Jovencitas llorando y gritando por ver al guaperas del momento. Porque parece que el fenómeno guaperas va asociado a canciones lacrimógenas, muy lacrimógenas. Y eso, Camilo Sesto lo entendió perfectamente. Con ‘Algo de mí’ que se “va muriendo, quiero vivir, quiero vivir, saber por qué te vas amor…” Pobre muchacho a manos de alguien desalmado. Sin contar por supuesto con ‘Vivir así es morir de amor’ se cumple la segunda máxima.

19. La gata bajo la lluvia. Catapultada por la gran Rocío Dúrcal, la Señora de las rancheras, supuso un boom para la carrera de esta cantante. Y también para sus aficionados más tristes. Pero no fue la única, ya que con Juan Gabriel hizo numerosos duetos.
https://www.youtube.com/watch?v=XfFq00Cqpd0

20. Rata de dos patas. Es la canción con más insultos por verso que jamás se haya conocido. Paquita la del Barrio se vengaba así de un desamor, porque es una canción triste entre las tristes.

Periodista, Licenciada en Comunicación Audiovisual, Social Media Strategist, muy vinculada al mundo de las redes sociales en general. Especializada en Cultura, sobre todo tradiciones andaluzas y en cine, televisión y literatura. Me encanta escribir

Artículos similares